Plumabierta
Nº 14 – Abril 2009
En el taller de los sueños
Plumabierta En el taller de los sueños
Índice
Árbol
(Ilustración)
Manuel Barba “Terry”
5
Editorial
6
La reluciente caja metálica
Un viajante
10
Agua
(Ilustración)
Juan Mariscal
12
Bolero
Emilio Teno
13
Poema de Manuel Barba “Terry”
14
2
Plumabierta En el taller de los sueños
Leandro Díaz o la disciplina de llamarle
Señorito Aldo
Montserrat D’Abrantes
15
Extracto de un amor puro u oda a tanta
devoción
Antoine L’Jimir
19
Línea
(Ilustración)
Jorkareli
21
Amar sin lunares
Antoine L’Jimir
22
Los mejores años de nuestra vida:
3 times and you lose
Víctor González
24
3
Plumabierta En el taller de los sueños
Todo fluye
(Ilustración)
Manuel Barba “Terry”
27
Reflexiones de un hombre sencillo
Mari Ángeles Vázquez Martín
28
Avenida de Mayo
Emilio Teno
30
Ñ
(Ilustración)
Manuel Barba “Terry”
31
Ilustraciones portada y contraportada:
Manuel Barba “Terry”
Número 14, Abril de 2009
Depósito Legal: CA 326/02
Contacto: plumabierta@yahoo.es
Nuestro blog: http://plumabierta.blogia.com/
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Plumabierta En el taller de los sueños
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Plumabierta En el taller de los sueños
Editorial
Bienvenidos, amigos, a este nuevo número de
Plumabierta; éste es el número 14 que, aunque teníamos la
intención de publicarlo a los pocos meses de la salida del
número 13 (recuérdese la fecha, 13 de noviembre del 2007 y
martes, jejeje), por diferentes causas y motivos no pudo ver la
luz hasta el día de hoy, pero aunque ha sido larga la espera,
aquí nos encontramos otra vez.
El hecho de que no hayamos publicado la revista en este
tiempo, no significa que los que formamos Plumabierta
hayamos estado “de vacaciones” (= inactivos), ni mucho
menos, a lo largo de este tiempo hemos organizado diferentes
eventos culturales que, en gran medida, nos han aportado y
enriquecido mucho, ya que dejando a un lado las sutilezas que
se impregnan en el papel (o en el formato pdf), el calor del
vivo y el directo, ese espacio físico compartido con diferentes
compañeros, amigos que sienten y viven la vida intensamente
y que siguen soñando y trabajando por una realidad más real y
humana, esas experiencias colectivas nos han regalado un
poco más de entusiasmo, de magia palpable, de realidad
embaucadora, de sueños vivos y de por qué no, de libertad…
En marzo del 2008, Pedro Sevilla nos invitó a su
programa de radio para entrevistarnos un poco e intercambiar
algunas opiniones literarias y no literarias; gustosamente
aceptamos, aunque sólo pudimos ir al programa los que nos
encontrábamos en ese momento en Arcos, Pedro Pérez
Linero, Manuel Barba (Terry) y Mariángeles Vázquez Martín,
y la verdad es que nos gustó mucho participar en la labor de
difusión cultural que Pedro Sevilla realiza desinteresadamente
en Arcos, además, siempre es un privilegio hablar y estar con
él, puesto que como todos reconocemos, no sólo es un gran
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Plumabierta En el taller de los sueños
escritor (y además de nuestra tierra), sino que es una bellísima
persona que nos ha tendido su mano siempre. Quizá por ello,
en abril, organizamos con él un “recital poético” titulado “No
Es Más Que Una Lectura” en el café Puerta del Sol, lugar en
el que nos han acogido, tanto Ángel como Laura, como si
fuese nuestra casa, sin ellos, muchas de estas actividades no
hubiesen sido posibles (un abrazote grande, grande y gracias
por apoyarnos tanto).
En este “Recital” acompañamos a Pedro Sevilla, Jimi,
Pedro Pérez Linero, Mariángeles y fue presentado por
Alfonso Oñate (Niti).
De nuevo Pedro Sevilla nos sorprendió a todos los que
asistimos, no sólo por la textura de sus poemas, sino por su
bondadosa humildad al obsequiarnos con algunos que aún no
habían sido publicados, ¿se puede pedir más? … no deja de
sorprendernos este Pedro… insistimos, una gran persona …
gracias por ser así.
Continuando en la línea temporal, fue en mayo del 2008
cuando nació nuestro lugar en la red, sí amigos, en
Plumabierta disponemos ya de un blog en Internet donde
pueden participar todas las personas que lo deseen, su
dirección es http://plumabierta.blogia.com.
Este blog nos permite, por ejemplo, publicar en la red
fotografías e ilustraciones, algo que hasta la fecha no hemos
podido lograr en papel con la calidad que merecen. También
permite crear debates, colgar narraciones, poemas, artículos
de divulgación científica, opiniones, recomendaciones,
reflexiones, etc.
La participación en el blog es directa, sencilla y totalmente
libre, sin ser necesario solicitarlo ni inscribirse, por lo que os
animamos a todos a formar parte de él.
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Plumabierta En el taller de los sueños
Decir además que hemos reeditado en formato pdf todos
los números de la revista, y quien desee recibirla sólo tiene
que solicitarla enviando un correo electrónico a
plumabierta@yahoo.es (la revista es gratuita).
Pues bien, siguiendo el hilo de los acontecimientos del
2008, ya entrado el verano y llegando al otoño, organizamos
también en Puerta del Sol, una serie de conciertos de
diferentes cantautores y estilos, participaron: Alfonso del
Valle, Antonio Ramos, Julián Candón, Alfonso Oñate, la
banda de rock Ocnos y el guitarrista flamenco Miguel Durán
"Cambayá", además de todos los compañeros que acudieron,
sin cuya estimada presencia no hubiese sido posible crear la
deleitosa atmósfera que allí se dio en cada actuación, con cada
acorde… se agradece.
Todas estas “cositas” son las que hemos hecho en el
2008, un año en el que si bien no se publicó otro número de la
revista, ha sido un año de sensaciones indelebles, sí, un año
imborrable que nos ha unido si cabe, un poco más los unos
con los otros y con algunos más, ha sido algo así como un
abrazo plural, extenso, entre los que estamos y están por
llegar, un halo de cariño inmenso y una porción valiosa de
gratitud y de sentido altruista (con todos los matices bellos
que esta palabra atesora).
He aquí, ahora, en este 2009, el nuevo número de
Plumabierta, el 14, un número que se llama “En el taller de
los sueños”, un taller innato que habita en cada hombre, en
todo ser humano, un lugar donde se crea y se forja la
esperanza, la ilusión real que cada día nos sustenta y nos
ayuda a continuar por este mundo hermoso en sí mismo, pero
enfermo de hastío, de avaricia y miseria, de hambre… un
mundo nuestro en definitiva, y por ser nuestro, nuestra vida se
liga indisolublemente a él… sólo por ello, no podemos
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Plumabierta En el taller de los sueños
quedarnos impasibles ante lo que ocurre a nuestro alrededor, y
no hablamos de cambiar EL MUNDO, hablamos de TU
MUNDO … que no es sino también … el nuestro, el de
todos.
Os invitamos a soñar en ese taller minúsculo y oculto y a
la vez tan gigantesco, a soñar y a que intentéis llevar a cabo
esas ilusiones, ¿seamos ilusos? sí, la alegría que se
experimenta con la posesión, contemplación o esperanza de
algo, esa felicidad quizás vana en un principio, puede, con
esfuerzo y valor, convertirse en algo más corpóreo y físico…
¿por qué no?, la pregunta es:
¿te atreves a soñar con todo lo que ello conlleva
u olvidaste ya
qué significa todo esto?
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Plumabierta En el taller de los sueños
La reluciente caja metálica
Un Viajante
Ésta es la extraña historia de un hombre extraño.
No me preguntéis ni cómo ni por qué, pero todas las mañanas
al levantarse, cogía su "reluciente caja metálica", abría una
mirilla, acercaba el ojo derecho y miraba dentro. ¿Pero qué
veía? Pues todo. Sólo tenía que pensar en algún lugar o en
alguna persona, nombrarla y lo veía. Día tras día repetía la
misma operación y se estaba así, solo, contemplando el
mundo a través de su "reluciente caja metálica" hasta que se
hacía de noche y se acostaba. Únicamente se separaba de ella
para comer algo que alguien le pasaba por un torno ubicado
en los bajos de su puerta (nunca comprendió por qué, ni le
importaba).
No recordaba desde cuando estaba allí, ni tan siquiera qué
edad tenía. Sólo recordaba que su nombre era Arturo y que en
otra época fue empleado de banca.
Uno de esos días, estando contemplando “su mundo” se le
ocurrió la idea de que podría ser interesante verse a uno
mismo. Pero al momento se lo pensó mejor.
- ¡Qué tontería! ¡Si yo me veo todos los días en el espejo!
Pero mientras más rato pasaba más interesante le parecía la
idea de verse a sí mismo, hasta que ya ansioso no se lo pensó
más.
- ¡Está bien! Venga, quiero verme.
De repente se hizo la oscuridad en su "reluciente caja
metálica" y no conseguía ver nada. Poco a poco la oscuridad
dio paso a una espesa bruma grisácea, que al final cedió y por
fin pudo verse.
- ¿Pero qué es esto? ¿Quién es ese? ¡No puede ser!
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